Tras la caída del Telón de Acero y el fin de la Guerra Fría toda la maquinaria de espionaje que había sido desarrollada, perfeccionada y engrasada a lo largo de décadas, esta fue en su mayor parte redirigida hacia operaciones de espionaje industrial y espionaje financiero. Bill Clinton primero y posteriormente George Bush crearon y ampliaron estas actividades que ya durante los años 90 alcanzaban a intereses comerciales europeos e internacionales.
Tras el final de la Segunda Guerra Mundial EEUU y el Reino Unido decidieron dar un gran protagonismo al espionaje tecnológico sobre el espionaje convencional. A pesar de poseer dos de las mejores agencias de inteligencia del mundo, ambos países dieron este paso debido al hermetismo de la Unión Soviética. Y es que entrenar y enviar agentes a este país era una tarea de gran dificultad y con frecuencia eran descubiertos al poco de su entrada.
Por ello en 1947, EEUU y el Reino Unido crean la “Red Echelon”, un servicio de espionaje con capacidad para infiltrarse en las instituciones rusas. Aunque Echelon es probablemente un nombre genérico que nunca tuvo en realidad y durante al menos tres décadas esta capacidad de infiltración en las comunicaciones de las instituciones rusas fue muy limitada, existen pruebas de que a partir de los años 70, ambos países en colaboración con otros, invirtieron grandes sumas de dinero en el desarrollo de proyectos para la intercepción de mensajes y su decodificación.
A principios de los años 70 y durante las dos siguientes décadas, la CIA en colaboración con la Marina, comienza a elaborar y ejecutar planes de espionaje de las comunicaciones a través de cables submarinos soviéticos en el Mar de Barents y en el Mar de Ojotsk.
Cuando “en 1971 el USS Halibut visitó el mar de Ojotsk, situado al este de la antigua Unión Soviética, y grabó las comunicaciones transmitidas a la península de Kamchatka por un cable militar. El Halibut estaba equipado con un batiscafo totalmente visible en la popa del submarino. El artefacto fue calificado por la Marina norteamericana como un “vehículo sumergible de rescate“. (Libertad Vigiliada, Nacho García Mostazo)
Consecuencia del éxito de la operación el USS Halibut regreso al año siguiente para instalar nuevas escuchas unto al cable.
El periodista del The Guardian, Duncan Campbell, se ha distinguido notablemente por informar sobre estas y otras operaciones más recientes de espionaje llevadas a cabo por las diferentes organizaciones de espionaje contraespionaje de Estados Unidos.
Campbell, en referencia a las operaciones submarinas de la Guerra Fría comentó explicó que la operación para intervenir el cable de Ojotsk continuó diez años más, “con viajes rutinarios de tres submarinos diferentes provistos de equipos especiales para recoger las cápsulas viejas e instalar otras nuevas; en ocasiones, más de una cada vez“. En el verano de 1979 “…un submarino llamado USS Parche viajó desde San Francisco al mar de Barents por debajo del Polo Norte, e instaló una escucha en el cable próximo a Murmansk. La tripulación recibió una citación presidencial por su éxito“.
Aunque las escuchas del cable de Ojotsk se descubrieron en 1982 cuando un antiguo empleado de la NSA vendó a la URSS la información, “las escuchas del cable del mar de Barents continuaron en funcionamiento, indetectadas, hasta que la operación terminó en 1992″, explicó Duncan Campbell. Este enorme proyecto de gran complejidad técnica fue conocido con el nombre en clave de “IVY BELLS“. Una de las cápsulas de intercepción estadounidense que se ubicó en Ojotsk, se encuentra hoy en el museo de la antigua KGB de Moscú. Los avances que permitió la tecnología desde los años 70, permitieron estos y otros muchos proyectos espía que tras la caída del bloque soviético, fueron reorientados al espionaje industrial.
Duncan Campbell publicó un informe en el que revelaba que cinco países anglófonos Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Reino Unido crearon un sistema con capacidad para interceptar las telecomunicaciones desde satélites, submarinos, torres de captación y otros dispositivos. Campbell, además incluyó a los sistemas operativos de IBM y Microsoft, como agentes activos en el suministro de información sensible. Gracias a las 140 instalaciones diseminadas por todo el mundo, capaces de interceptar y decodificar parte de las comunicaciones en forma de llamadas de teléfono, faxes, mensajes de correo electrónico, …una serie de empresas estadounidenses, vinculadas principalmente a los grandes intereses militares, podrían haberse colocado en ventaja con respecto a otras empresas europeas en la obtención de contratos de defensa multimillonarios.
Algunos ejemplos de esta actividad han sido publicados en el informe que el periodista escocés Duncamp Campbell envío la Unión Europea. Ente otros ejemplos, revela casos significativos de espionaje industrial, como el caso Airbus, en 1994. Por entonces, el consorcio aeronáutico europeo estaba a punto de cerrar un contrato multimillonario con Arabia Saudí y en el último momento, la McDonell-Douglas le arrebató el contrato a los europeo (1400 millones de dólares). En este caso muchos ven la mano de Echelon, puesto que, ¿como se enteraron los estadounidenses de las condiciones de Airbus? Otro caso similar, ocurrió en 1994 cuando la multinacional Thomson perdió un gran contrato (30.000 millones de francos) con Brasil, para la venta de radares, a favor de la norteamericana Raytheon, empresa en la que participa Richard Armitage. Y estos, son sólo unos pocos ejemplos.
En 2001, la Eurocámara investigó las actividades de espionaje anglo – norteamericanas en Europa. Gerhard Schmid, eurodiputado socialista y vicepresidente del Parlamento Europeo acusó directamente a la administración Clinton de practicas impunemente actividades de espionaje en provecho de compañías estadounidenses y avisó, “Una empresa tiene que asegurarse que sus planes futuros, sus sistemas de producción, sus datos financieros y demás información sensible no sean transmitidos vía fax o teléfono“. Pocas semanas después, la Comisión europea aconsejaba codificar los correos electrónicos, reconociéndose la debilidad para asegurar la confidencialidad de los datos en sus comunicaciones.
Aunque la comisión parlamentaria Echelon no probó la existencia de la “Red”, una antigua empleada de la NSA, Margaret Newsham, confirmó su existencia. Carlos Coelho, parlamentarios portugués preside la comisión Echelon y las investigaciones de esta, llegaron a un punto muerto cuando viajaron a EEUU a entrevistarse con altos cargos del departamento de Estado y de Comercio, el FBI así como con las Agencias de espionaje de la NSA y la CIA. Las entrevistas fueron suspendidas en el último momento y Coelho, relato“Nos dieron con la puerta en las narices; nos quedamos consternados y decepcionados”.
Y ya, más recientemente, destacados medios de comunicación, han difundido información aún más sensible sobre estas actividades según la cual Estados Unidos ha formado una enorme base de datos con registros de millones de transacciones y clientes bancarios en todo el mundo durante estas dos últimas décadas. Estas actividades se han visto facilitadas y ampliadas gracias a los atentados del 11 de septiembre que permitieron el establecimiento de la Ley Patriota, la cual otorgó amplios poderes al Gobierno para investigar, vigilar y congelar cuentas bancarias.
Y es que no hace mucho, se ha conocido que la propia UE y su Banco Central, estaban implicados en estas actividades. Stuart Levey, subsecretario del Tesoro para asuntos de inteligencia financiera y terrorismo, en declaraciones al diario El País, reveló que, “Washington obligó a un consorcio bancario internacional con base en Bruselas (Bélgica) a abrirle la puerta a la CIA, el FBI y otras agencias estadounidenses de sus archivos confidenciales. Se trata de la Sociedad Internacional para las Telecomunicaciones Financieras Interbancarias (Swift, en sus siglas en inglés). Esa empresa encauza miles de millones de transacciones bancarias cada año entre unos 7.800 entidades de todo el mundo. En un comunicado oficial, esta empresa ha reconocido haber recibido orden de Estados Unidos de suministrarle información sobre sus actividades y clientes“.
FUENTES GRAFICAS: WikiCommons
Añadir a Del.Icio.Us



3 Comentarios en “Espionaje industrial”
[...] http://www.campodemarte.com/espionaje-industrial.html [...]
[...] http://www.campodemarte.com/espionaje-industrial.html [...]
[...] http://www.campodemarte.com/espionaje-industrial.html [...]